Categories

“El reciclaje es una cadena en la que todos somos participantes y debemos colaborar”

Laura Alonso, directora general de ERP España

ERP España es una organización sin ánimo de lucro encargada de la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y de pilas y baterías (RPA).

Pregunta.- ERP España participa, un año más, en la campaña RAEECCIONA!, una iniciativa que pretende sensibilizar, a todos los agentes que intervienen en el ciclo de vida de los aparatos eléctricos y electrónicos, sobre la correcta gestión de estos RAEE´s. ¿Qué valores diferenciales aporta su entidad a este tipo de iniciativas y a la correcta gestión de los RAEE en general?

Desde que se ideó esta iniciativa, que este año cumple su tercera edición, European Recycling Platform (ERP España) ha colaborado junto a la administración pública, comercio y resto de SCRAPs en el diseño de la acción, valorando las líneas idóneas que podían facilitar la consecución del objetivo final: concienciar al consumidor final de la importancia de la correcta gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), y facilitar a las tiendas el cumplimiento de sus obligaciones como puntos de recogida de estos residuos. Apoyando especialmente el tejido empresarial local, a través de la colaboración con la red de comercios distribuidores de AEE. 

Además, como Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) de ámbito paneuropeo, aportamos la experiencia y visión que proporciona disponer de una red de 32 SCRAP, con oficinas en 14 países, que colaboran y promueven habitualmente  iniciativas de este mismo tipo en toda Europa. 

Con la mirada puesta en facilitar el cumplimiento a nuestros productores de una legislación que evoluciona permanentemente para adecuarse a los retos asociados al aumento de la generación de RAEE, trabajamos codo con codo con administraciones, gestores de residuos, tiendas y consumidores, siempre con el objetivo de aprovechar al máximo el valor de la economía circular y acompañar al conjunto de la sociedad en el camino hacia un futuro más sostenible.

P.- Teniendo en cuenta la necesidad de comunicar con el fin de concienciar al cliente final y recordarle cómo debe reciclar, ¿considera que son importantes este tipo de campañas para conseguir hacer reaccionar a la sociedad? 

El reciclaje es una cadena en la que todos somos participantes y debemos colaborar. Por lo tanto, el rol de los usuarios finales es fundamental, ya que si ellos, como “inicio” de la cadena, no depositan correctamente sus residuos electrónicos en los lugares adecuados, los residuos no se gestionarán correctamente por que no seremos capaces entre todos de recogerlos y llevarlos a las plantas de tratamiento.

A pesar de que conceptos como la economía circular y sus ventajas para el medio ambiente forman, cada vez más, parte de nuestro entorno informativo, como sociedad, aún no somos del todo conscientes de la importancia de depositar los RAEE en los lugares habilitados para ello para asegurar su correcto tratamiento, ya sea mediante el reciclaje, la preparación para la reutilización, etc. Y ahí, por comodidad, cercanía y confianza, las tiendas que comercializan aparatos eléctricos y electrónicos cobran un papel crucial. 

Por todo ello, este tipo de campañas son y seguirán siendo fundamentales. Las tiendas son una de las vías más directas para llegar al consumidor final y un canal experto y fiable de cara a concienciarles sobre las ventajas medioambientales que conlleva, por ejemplo, depositar el electrodoméstico o dispositivo electrónico que desechamos allí mismo, en lugar de guardarlo en un cajón: materiales valorizables, control de sustancias nocivas, etc. Acciones enfocadas en la distribución suponen, en definitiva, dotar al comercio de cercanía de las herramientas necesarias para transmitir a sus clientes las ventajas de un correcto reciclaje, pero también se configuran como un elemento más a la hora de fidelizarles. Es una inversión que revierte, no solo en la mejora de nuestro medio ambiente, sino también en la del tejido empresarial, en definitiva.

P.- ERP España participa como socio en los proyectos europeos ESTRAEE y KET4F-gas ¿qué puede contarnos de ellos?

Efectivamente, ERP España participa, como socio, en los proyectos europeos ESTRAEE  y KET4F-gas. Ambos proyectos facilitan el establecimiento de mecanismos de colaboración transfronteriza que permiten a los diferentes actores implicados sumar fuerzas para desarrollar y optimizar los actuales sistemas de gestión y reciclaje de los residuos electrónicos en cada una de las áreas y zonas de trabajo.

En ESTRAEE participamos junto a la Diputación de Pontevedra, Energylab, Revertia y Lipor, en un proyecto que persigue mejorar mediante obras, nuevos equipamientos, normativa y aplicaciones, la reutilización y el reciclaje de los RAEE en Galicia y el norte de Portugal. En total, se dotará a 18 puntos limpios de los medios necesarios para garantizar una correcta clasificación, almacenaje y tratamiento de los residuos eléctricos y electrónicos, además de diseñar una ordenanza tipo, analizar el ciclo de vida de los materiales y crear una bolsa de recursos y materias primas que podrán ser reutilizadas.

El área de intervención del proyecto comprende, en la provincia de Pontevedra, los ecocentros de A Guarda, A Lama, Gondomar, Meaño, Nigrán, Ponteareas, Silleda y Vilagarcía de Arousa y la Mancomunidad de O Morrazo. En Portugal se desarrolla en Cal, Custóias, Formiga, Moreira, Nogueria, Prelada, Sendim, Silvalde y Valongo. 

KET4F-gas es un proyecto europeo muy interesante e innovador desde el punto de vista tecnológico, que tiene como objetivo principal reducir las emisiones y con ellas el impacto ambiental de los gases fluorados empleados en equipos de refrigeración y aire acondicionado, usando sistemas de tratamiento diseñados de acuerdo a los principios de la química verde, más benignos y eficientes. 

El uso de los gases fluorados ha aumentado drásticamente en los últimos años, en especial en el sector de la refrigeración, al ser buenos sustitutos de sustancias responsables de la destrucción de la capa de ozono que deben ser eliminadas en virtud del Protocolo de Montreal. Pero, a pesar de ser energéticamente eficientes, inocuos para el ozono y seguros para los usuarios, con bajos niveles de inflamabilidad y toxicidad, los gases fluorados tienen un fuerte potencial de calentamiento global -hasta 23.000 veces mayor que el del dióxido de carbono- y sus emisiones a la atmósfera deben reducirse de acuerdo con el protocolo de Kioto y la nueva regulación de la UE.